"Arromboidéese sobre el diván y disfrute de su filete frito sobre roca del Sáhara con extractos de moho amazónico, mientras lee posts de lo más interesantes"

4 abr. 2012

La Huella (1972)

Hoy vuelvo al Diván para seguir comentando obras de la gran pantalla que han provocado mi admiración. Tenía la película almacenada desde hace tiempo y me la habían recomendado más de una vez. Finalmente me decidí a verla para saber si verdaderamente era un trabajo que mereciese la pena, y verdaderamente lo es.

La Huella, la película que comentaré hoy, está basada en la obra de teatro del mismo nombre escrita por Anthony Shaffer, un hombre del que debo resaltar su gran imaginación para realizar una obra de tanta calidad. La película está dirigida por uno de los maestros del cine: Joseph L. Mankievicz, del que no puedo decir mucho, porque es la primera película suya que he tenido el placer de haber visto.

De la trama puedo comentar solamente lo justo, como pasa en cualquier gran obra de intriga y no podré decir nada más que lo que, probablemente, se pueda leer en cualquier otra página que no tenga el mal gusto de contar más detalles de la historia, sin por lo menos añadir que ese apartado solo debería ser leído por aquellos que hayan visto la película.

Laurence Olivier representa a Andrew Wyke, un afamado escritor inglés de novelas policíacas que ama los juegos y los mejores rompecabezas. Este recibe en su particular casa a un peluquero de origen italiano, de nombre Milo Tindle (interpretado por Michael Caine), que es el amante de su mujer. Allí, comenzarán a hablar para llegar a un acuerdo sobre la situación que les concierne a ambos, que les lleva a la idea de fingir un robo que permita al peluquero irse con las joyas de la mujer y con esta misma de modo que el marido pueda cobrar el seguro contando una versión que se pueda relacionar perfectamente con las pruebas que queden en la casa.

Es a partir de esta idea cuando la película comienza a tornarse más interesante cada minuto que pasa, haciendo desear conocer el final de la historia, cada vez con mayor intensidad. Los protagonistas tienen grandes papeles, con personajes que permiten al espectador adentrarse en la historia haciéndole entrar en el juego del guión y meterse de lleno en la intriga que posee la obra.

En los aspectos más académicos, la película consiguió 4 nominaciones para los premios Oscar (mejor dirección, mejor banda sonora y 2 al mejor actor). En mi opinión tuvo la mala fortuna de encontrarse en la misma edición con una gran obra maestra del cine como es El Padrino, que se repartió los premios ese año con Cabaret, lo que sin duda provocó que los resultados bajaran mucho.

Posteriormente, en 2007, se hizo un re-make estadounidense de esta película inglesa de 1972, adoptando Michael Caine el papel opuesto y con Jude Law encarnando al amante.

He considerado que esta es una película digna de recomendación y espero que más de uno haya leído la entrada y se decida a ver una película que no le decepcionará. Un guión magistral que la gente debería conocer, especialmente los amantes de la intriga, las sorpresas, los finales bien conseguidos y, en general, del buen cine.

2 comentarios:

Yo también la tenía en la lista de "pendientes" pero ya no me queda otra que decidirme a verla =)

Es muy buena, estoy seguro de que te va a gustar (:

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