"Arromboidéese sobre el diván y disfrute de su filete frito sobre roca del Sáhara con extractos de moho amazónico, mientras lee posts de lo más interesantes"

13 nov. 2011

Medicina = autoestima


Medicina es una carrera en la que puedes encontrarte estudiantes de todo tipo, como en cualquier otro grado. Hay personas que están ahí por su notas, porque sus padres/abuelos son médicos, porque quieren "ganar pasta", y otros que, sencillamente, están ahí por vocación. Ni que mencionar tiene que aquellas personas que serán médicos de verdad serán estos últimos, los que de verdad la viven, los que intentan comprenderla y los que basan todos y cada uno de sus suspiros en estudiar y aprender este campo del saber que es la medicina.
Yo no puedo considerarme que esté en ninguno de estos grupos. Entré en medicina porque me pareció una carrera interesante, donde podía aprender cosas sobre el ser humano, y en consecuencia sobre mí misma, tanto en el campo de la morfología, de la dinámica y biomecánica, y de la fisiología del cuerpo… de la propia vida.
Lo cierto es que la gente a la que estoy conociendo me sorprende cada día más. Muchos se nota que acaban de empezar la etapa universitaria y pierden el tiempo en botellones y no sé qué otras cosas estúpidas de los jueves por la noche, cuando al día siguiente tenemos 6 horas de clase (o hasta 12h). Pero una pequeña cantidad de gente ha conseguido llamar mi atención de manera sobrecogedora. “Me preocupa la situación actual de la sanidad”, “quiero enfrentarme a la enfermedad”, “al fin y al cabo tenemos que aprender a ser médicos”, y “todo sea por el paciente” son algunas de las frases que he podido escuchar salir de sus gargantas. Pero no todo se acaba ahí. El entablar conversaciones con ellos en las prácticas y en las horas de convivencia me ha provisto de una imagen muy distinta de algunos de ellos. “Mi madre se murió hace 4 años”, me dijo un chico una vez, “un médico idiota no supo animarle a continuar y ella desistió. Quiero que esto nunca le vuelva a pasar a nadie”. Me conmovió aquello de manera asombrosa. Yo no tenía ninguna razón para estar allí. Yo no tenía los suficientes motivos como para haber alzado algo más la nota de corte con la que algunos infelices veían derrumbados sus sueños de ser médicos. Yo sólo quería aprender algo de ciencias interesante, a un nivel increíblemente complejo y fascinante, pero ya está. Yo no quería ser médico. Nadie de mi familia era médico, enfermera o trabajaba en un centro de salud. No conocía a nadie que me echara una mano y me animara a ello. “¿Qué hacía yo allí?”, llegué a preguntarme.
Pero después de algún tiempo entendí que yo no iba a acabar en un laboratorio de hospital trabajando con máquinas, que era la idea que tuve cuando escogí la carrera, sino que dedicaría mi tiempo a cuidar pacientes, a aquellos que no pueden valerse por sí mismos o necesitan de un experto que les diga a qué se debe su dolor, y les anime a seguir. Ahí estaré yo. Lo he visto claro. Siempre me gustó ayudar a los demás y ahora la vida me brinda la oportunidad de satisfacer mi entrega completa a aquello que deseo.
Cuando entré en la facultad de medicina, algo cambió dentro de mí. Siento que, a cada clase a la que asisto me hace sentir mejor, más esperanzada, más sorprendida, más hambrienta de conocimientos… más viva. No sé qué es lo que tiene esto, pero creo que puedo encontrar mi sitio aquí.

10 comentarios:

Sencillamente, es espectacular. Me encanta tu forma de tomar palabras y moldearlas a tu antojo para que estén cargadas de sentimientos.

No sé quién eres pero muchas gracias!!^^ No sabes lo feliz que me hace que mis lectores puedan sentir lo que intento expresar =)

Así si. Te acabas de ganar al 80% de la clase con esa frase acerca de las "estupideces nocturnas". Así, bueno, así creo que no.

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

Debido a los numerosos comentarios que recibo (algunos elogiando mi labia, otros recriminando una ofensa) me veo obligada a escribir esto.
Temo que mi relato se haya entendido mal. Alguna gente se ve reflejada en el relato y piensa que la estoy criticando. Creo que ya lo dejé claro a algunos que me lo comentaron por tuenti... que no en persona, que es lo que hubiera preferido, el caso es que esto ES TAN SÓLO UN RELATO. El decir que hay gente "que hace locuras nocturnas los jueves" como alguien lo ha llamado, no es sino un contraste para darle fuerza a lo que quiero transmitir, pura retórica (de hecho lo consideraba algo insignificante dentro del conjunto del post, pero veo que alguno no piensa así), y lo que quería transmitir no es sino lo bonito de la medicina, lo falsas que son las primeras impresiones, y el cambio que puede suponer encontrar el sitio al que pertenece uno. REPITO QUE NO ES UN DIARIO DE MI VIDA. Quizás alguien no ha leído entre líneas y sólo se ha ceñido a adjudicar esta historia como un diario.
Otra cosa que quería aclarar es que todavía no conozco a nadie en la clase que me caiga mal. Al 80% de vosotros, o más, no os conozco, con lo que no puedo opinar al respecto. Y cualquier persona que me conozca os podrá decir que de entrada, la gente me cae bien. Si la pifia entonces ya es cuando me replanteo si algo no va bien. Pero bueno, se supone que esto debías de conocerlo entablando alguna conversación conmigo y en horas de convivencia, y eso...
En fin, siento mucho que esto haya ocurrido, me doy cuenta que este relato ha sido un fracaso porque no se ha entendido lo que quería comunicar. Pido disculpas si alguien se ha sentido ofendido. Yo desde luego si que me he sentido herida con algunas de las cosas que alguno de vosotros me ha dicho.
Un saludo.
PD: si alguien aún así piensa que este relato ofende y debe ser retirado de la red, que me lo comunique, a ser posible en clase. Accederé gustosamente. No quiero que algo así estropee lo que considero que es el inicio de muchos años de carrera juntos.

Creo que hay tiempo para todo, incluso para divertirse, pues si no, puede que la vida se convierta en algo muy lúgubre (como el museo), oscuro, taciturno y aburrido, deberias aprovechar este momento que va a pasar muy pronto ese es mi consejo haz con tu vida lo que desees

Cari, espabila

az la dieta del muslo y el pan. tia coño una noche ciego perdido bailado con las mujeres no tiene precio para mi lo mejor es wiski seven up.

Mola mucho el relato!! A mi la medicina no es una cosa que me atraiga mucho, pero la verdad que esto te llega... (:

Aqui se viene a leer no a hacer apologia del alcoholismo. Si no sabeis disfrutar de un buen relato buscaros otro sitio para molestar. Me ha encantado la entrada aunque en parte me ha hecho sentir mala persona. Yo no seria capaz de tanta dedicacion.

Enhorabuena por tu entrada Iris, creo que has sabido reflejar perfectamente tus sentimientos y estoy totalmente de acuerdo con Luis. Creo que hay gente que puede no estar a la altura de entender un relato así.
No dejes que te digan cómo vivir.
Un besazo guapa

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