"Arromboidéese sobre el diván y disfrute de su filete frito sobre roca del Sáhara con extractos de moho amazónico, mientras lee posts de lo más interesantes"

31 dic. 2010

Todo Comenzo con burradas de Obrero

- ten cuidado que si te pillo.... - la chica a la que se lo dije volteo a verme, furiosa, al mirarme me sonrió como si creyese que es un broma y continué - … te cepillo

Y nos reímos, eramos simples desconocidas pero ahora así empezaríamos una amistad. A la mañana siguiente volví a saludarla con otra cosa similar ella volvió a sonreír, y así durante de 7 meses, el día que hacia 7 meses la salude con un simple “Hola”, era uno de esos días que te levantas desanimada y sin ganas de nada y yo no tenía ganas de mentirme más a mi misma hoy.

- ¿te pasa algo? – negué – entonces ¿por que hoy no me as saludado con tus piropos de obrero?
- estoy desanimada – sonreí y me adelante susurrando – y no tengo ganas de mentirme hoy – creo que me oyó pero prefirió guardar silencio – por cierto ¿has traído el chándal?
- si te digo que se me olvido ¿que pasaría? – sonrió
- nada, me he traído otro para ti


a la salida de gimnasia me adelante, tenía que preparar mi bocadillo y el suyo, bueno más que prepararlo tirarle los ingredientes que no nos gustaban, pero vino corriendo a mi

- hey bombón ten cuidado que si te pillo – guarde silencio anonadada – te cepillo – ante mi silencio ella continuo – y que no me entere de que ese culto pasa hambre, madre miá

la mire, una enorme sonrisa, una mirada brillante, pelo largo hasta la cintura color caoba, ojos color chocolate y cuerpo envidiable. Y me recordé a mi misma, ojos aceituna, pelo castaño claro, rellenita y con gafas. Sonreí ladinamente

- ¿a caso le darías tu de comer?
- encantada – respondió din dudar, la ignore y seguí como si nada, ella vino de nuevo hacía mi veloz y me cogió el trasero me gire sorprendida – nunca miento
- nunca me cepillarías
- ¿en que sentido?
- acaso hay más de uno? – se quedo pensativa, negué con la cabeza – dejalo, olvidalo – intente sonreír – vamos tengo que “preparar” tu bocata
- si te cepillaría y te lo demostrare
- mientes
- no, no miento si no vamos al baño

Y la seguí ella no seria capaz de tocarme, tan ingenua como es cogerá un peine y me peinara, una sonrisa ladina se escapa de mi boca. Entramos en el baño, deshabitado a esas horas, la campana ya a sonado y los baños ya han sido utilizados, la sigo hasta uno de los retretes donde se sienta en la tapa del inodoro

- nunca pensé que me seguirías – me encogí de hombros – ven siéntate encima de mis rodillas – accedí obediente, ella estaba sorprendida – nunca pensé que pudiera hacer esto contigo – hice el amargo de retirarme por lo que interprete era decepción y digo amargo por que ella me retuvo antes de que lo consiguiera – oh no haberlo pensado antes bonita

ni corta ni perezosa me besa en los labios,mientras que con una mano la ocupa en mi cintura la otra se aventura a mi pecho el cual toca con timidez, aun sorprendida correspondo sus besos y me dejo hacer, al terminar el beso me mira, sus ojos brillan más que nunca.

- siempre quise besarte – confesé, espere un rechazo el cual nunca llego
- yo también, por eso nunca me molestaron tus piropos de albañil – sonreí
- supongo que no querrás terminar o hacer lo dicho aquí ¿verdad?
- pues sinceramente me da mucho morbo la idea y es una gran tentación – sonreí levemente
– así que si no te importa, si, me gustaría hacerlo aquí, contigo – ahora era yo la que ni corta ni perezosa besaba y tocaba – interesante así que no te quedaras pasiva ¿eh?
- más quisieras – susurre mientras besaba su cuello, ella me acerco aun más a su cuerpo – pero no tendrás esa suerte

Ella se rió y tras eso el silencio invadió el inodoro solo roto por el sonido que nosotras producíamos y más tarde por la campana, la cual ignoramos. Fue la mejor experiencia que jamás viví, la idea de que nos pillaran solo le daba más emoción ha hacer según yo el amor, según ella “cepillarme”. El tiempo paso y no hablábamos del tema, como si nunca hubiera pasado, 3 meses después de eso una compañera empezó a tirarme los trastos sin pudor ninguno, yo la ignoraba, ella acentuaba y la chica que me gustaba se ponía cada vez más y más celosa, no entendía el porque pero me alegraba, poco tiempo después empezó un compañero a tirarme también los traste y eso fue la gota que colmo el vaso. En uno de los flirteos del chico ella vino hacía mi hecha una fiera

- alejase – siseo – es mía
- de que hablas – pregunto incrédulo
- es mi novia – escupió con veneno, yo solo veía divertida, el me miro interrogante yo me encogí de hombros, ella me abrazo posesiva – he dicho que te largues – el se marcho, ella me miro furiosa – como te atreves a dejar que intenten ligar contigo
- no sabía que era posesión de alguien – sonrió con ironía, eso duele
- entonces si no eres de mi posesión ¿como llamas lo del baño de hace algo más de tres meses?
- tu lo dijiste, me cepillaste, es decir solo es una aventura temporal de horas y nunca dijiste lo contrario, por lo que así lo interprete
- tu eres mía y de nadie más – me acorralo levantándome los brazos con una sola mano con la otra dibujo mi contorno sin privarse de tocarme a placer, lamiendo y mordiendo a su antojo en mi cuello – ahora mi marca quedara en ti – su sonrisa ladina me hizo saber a que se refería, un chupetón, una marca física de que tengo “dueño” – ahora nadie tocara mi terreno – me beso con fuerza y aproveche para morderle el labio inferior con cierta fuerza, ella sonríe – eso me encanta

medio obligada me llevo al baño y allí volvimos ha hacerlo, pero no una sino varias veces, de hecho fueron las 3 restante horas y aunque ciertamente fue incomodo también fue muy excitante. Cuando salimos el silencio se hizo, temí que volviera a pasar lo mismo, que no me habláramos del tema, intentaran ligar conmigo y ella me volviera a celar. Pero me equivoque, cuando salimos del recinto escolar ella me acorralo en la primera esquina medianamente oscura que nos encontramos y hablo con una voy sensual, demasiado sensual.

- no quiero volver a perderte – me beso con fuerza – así que tengo algo que pedirte – mi cabeza daba vueltas ¿era posible que pasara? Que me pidiese mantenerlo en silencio, mis lágrimas querían salir – sal conmigo se mi chica, mi novia
- demasiado bueno para ser real – susurre y sonreí con ironía y tristeza – no hace falta que mientas, ya lo haré yo, me inventare algún chico por … – me beso con fuerza pegándose a mi, interrumpiéndome – ahí ...
- ¿para que buscar un extraño si me tienes a mi? ¿acaso yo no te gusto para ocupar ese puesto? ¿eh? – sus ojos estaban cristalinos – acaso yo no valgo
- pero – no sabia como decirle no sin hacerle daño, escogí la justificación más burda que se me paso por la cabeza – pero somo chicas las dos – silencio
- eso no te impidió aceptar hacer conmigo el amor durante tres horas hoy ni hace tres meses, así que no me vengas ahora con el royo de “soy heterosexual” que no cuela a estas alturas – lágrimas escapaban de sus ojos haciéndome daño en mi corazón – si no me amas como yo a ti – silencio – solo dímelo – susurro


invertí los puestos y la acorrale yo, robándole besos, besando sus lágrimas y sus ojos susurrándole cada vez que me separaba un “te amo”. Tras un rato de estar así la abrace, ella se calmo y me beso con calma y con algo parecido a amor. A la mañana siguiente me recibió con un beso en los labios y un “buenos días cariño” sonreí con autentica alegría, a la mañana siguiente volví a mi rutina de saludarla con burradas de obrero, ella me recibía con un beso y un simple buenos días, después nos íbamos a clase y hacíamos la vida normal de una pareja... Y yo... Era sumamente feliz

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