"Arromboidéese sobre el diván y disfrute de su filete frito sobre roca del Sáhara con extractos de moho amazónico, mientras lee posts de lo más interesantes"

12 oct. 2010

Jack London

Mi padre, un dia, me recomendó leer un libro, llamado La llamada de la selva, de este mismo autor. Yo, persona no muy atraida por la lectura, tampoco esque estuviera muy interesado al principio, pero cuando leí ese libro, fue fascinante. Me di cuenta de lo mucho que me sentía identificado con este autor. Posteriormente, leí al menos 3 libros mas sobre él, y cada vez estoy más fascinado con él. Y seguiré leyendo sus novelas, os lo aseguro. Por eso, estoy aqui para informaros sobre él, y quiero que este gran autor sea mas conocido para vosotros, y también podais disfrutar de sus novelas como hice yo. Empecemos:

Jack London, probablemente nacido como John Griffith Chaney (12 de enero de 1876 – 22 de noviembre de 1916), fué un escritor estadounidense, autor de Colmillo Blanco, The Call of the Wild (traducida en español como La llamada de lo salvaje y La llamada de la selva), y otros cincuenta libros.

Jack London nació en San Francisco (California). Esencialmente se auto-educó, proceso que llevó a cabo en la biblioteca pública de la ciudad leyendo libros. En 1883 encontró y leyó la novela Signa de la escritora Ouida, la cual relata cómo un joven campesino italiano sin estudios escolares alcanza fama como compositor de ópera. London acreditó al libro como su inspiración para comenzar su labor literaria.

En 1893, se apuntó en la tripulación de la goleta Sophia Sutherland, que partía a la costa de Japón. Cuando regresó, el país estaba inmerso en el pánico de 1893 y Oakland estaba azotado por un malestar laboral. Después de trabajos agotadores en un molino de yute y en una central eléctrica del ferrocarril, se unió a la Kelly's industrial army, la cual fue una marcha de protesta llevada a cabo en Washington en el año 1894 para hacer campaña a favor del trabajo, y comenzó su vida de vagabundo.

Después de varias experiencias como vagabundo y marinero, London regresó a Oakland, donde acudió a la Oakland High School, contribuyendo con varios artículos para la revista de la secundaria, The Aegis. Su primera publicación fue "Typhoon off the coast of Japan", donde relató sus experiencias como marino.

Jack London deseaba entrar desesperadamente a la Universidad de California y, en 1896, después de un verano de estudio intenso, lo hizo; pero los problemas financieros lo obligaron a irse en 1897 y nunca se graduó. Kingman dice que "no hay ningún antecedente de que escribiera para publicaciones estudiantiles" ahí.

En 1889, London comenzó a trabajar de doce a dieciocho horas al día en la enlatadora Hickmott. Buscando una salida de su penoso trabajo, pidió un préstamo a su madre adoptiva ,Jennie Prentiss, y compró la goleta Razzle-Dazzle a un pirata ostrero llamado French Frank, convirtiéndose en un ostrero a su vez. En la canción folk John Barleycorn declara haber robado a Mamie, la señora de French Frank. Después de algunos meses su goleta se dañó sin posibilidad de reparo. Se cambió al lado de la ley y se hizo miembro de la Patrulla Pesquera de California.

Mientras vivía en su casa de campo arrendada en Lago Merritt (Oakland), London conoció al poeta George Sterling y se convirtieron en buenos amigos. En 1902 Sterling ayudó a London a encontrar una casa cerca de la suya en Piedmont, California. En sus cartas London se refería a Sterling como "griego" debido a su nariz y perfil clásico, y las firmaba con el seudónimo "Lobo". London se refirió a Sterling como Russ Brissenden en su novela autobiográfica Martin Eden (1909) y como Mark Hall en El valle de la luna (1913).

Tiempo después, Jack London se distinguió en diversos campos, teniendo varios intereses y una biblioteca personal de 15.000 volúmenes.

El 25 de julio de 1897, London y su cuñado James Shepard zarparon para unirse a la fiebre del oro de Klondike donde ambientaría sus primeras historias importantes. Sin embargo, el tiempo que pasó en Klondike fue perjudicial para su salud. Como muchos otros que estaban involucrados con la fiebre del oro, desarrolló escorbuto. Sus encías se hincharon, provocando la pérdida de sus cuatro dientes frontales. Sus constantes dolores afectaron a su abdomen y los músculos de sus piernas, y su cara se cubrió de llagas. Afortunadamente para él y otros que estaban sufriendo una variedad de malestares, el padre William Judge, "el santo de Dawson", tenía contactos en Dawson que le facilitaron abrigo, comida y algunas medicinas. La salud de London se recuperó, pero fue un capricho del destino que su vida fuera salvada por un sacerdote jesuita, dado que él era agnóstico.

London sobrevivió las duras condiciones de Klondike, y esta lucha contra la muerte inspiró la que a menudo es catalogada como su mejor historia corta: "To Build a Fire". La famosa versión de esta historia fue publicada en 1908, pero antes se había publicado una totalmente distinta en 1902. Labor, en una antología, dice que "comparar las dos versiones es a su vez una lección instructiva en lo que distingue un trabajo artístico literario estupendo de una buena historia para niños".[11] La historia trata sobre un terco e inútil buscador de oro que ignorando los peligros de la naturaleza, al final muere congelado por no ser capaz de hacer una simple fogata. London podría haberse identificado con el personaje, y debió presenciar actos parecidos en la vida real mientras estaba en Klondike.

Sus terratenientes en Dawson fueron dos ingenieros en minas llamados Marshall y Louis Bond, los cuales estudiaron en Yale y Standford. Su padre, (Juez Federal) "Judge" Hiram Bond, fue un rico inversionista de la minería. Los Bonds, especialmente Hiram, eran republicanos activos. En el diario de Marshall Bond se mencionan las amistosas luchas verbales sobre temas políticos como un pasatiempo.

Jack dejó en Oakland a un creyente del trabajo ético con conciencia social y conocimientos socialistas y se convirtió en un partidario activo del socialismo. También concluyó que sólo su fe de escapar de la trampa del trabajo fue conseguir una educación y "vender sus pensamientos". Durante toda su vida vio la escritura como un negocio, su pasaporte de salida de la pobreza, y esperaba una forma de llevar la riqueza a su propio juego.

Cuando regresó a Oakland in 1898, empezó a luchar seriamente para entrar en la impresión, una lucha memorable descrita en su novela "Martin Eden". Su primera historia publicada fue To the Man On Trail. Cuando The Overland Monthly le ofreció únicamente 5 dólares por ella—y tardó en pagarle—Jack London se acercó a un punto en el que se planteó abandonar su carrera literaria. En sus propias palabras, "literal y literariamente fui salvado" cuando The Black Cat (en español "El Gato Negro") aceptó su novela "Un millar de muertes" pagándole por ella 40 dólares—"el primer dinero que recibí por una historia".

Jack London fue afortunado durante su carrera literaria. Comenzó simplemente con nuevas tecnologías de impresión que permitían la producción de revistas de bajo coste. Esto resultó en una revolución para las revistas populares dirigidas a un amplio público, y un mercado fuerte para las historias cortas de ficción. En el año 1900, ganó aproximadamente 2.500 dólares con sus historias, el equivalente a unos 75.000 dólares actualmente. Su carrera estaba encaminada hacia el éxito.
La pequeña historia para el periódico Saturday Evening Post titulada "La llamada de la selva" fue algo larga. La historia comienza en un Estado de Santa Clara y representa un perro cruce de San Bernardo y Shepard llamado Buck. De hecho, la primera escena es una descripción de la granja de la familia Bond y Buck está basado en el perro que le fue prestado en Dawson por sus terratenientes. London visitó a Marshall Bond en Calinfornia topándose de nuevo con él en una conferencia política que tuvo lugar en San Francisco en 1901.

Jack London fue acusado de plagio en numerosas ocasiones durante su carrera. Era vulnerable no solo porque fuera un excelente y exitoso escritor, sino también debido a sus métodos de trabajo. En una carta a Elwyn Hoffman escribió "expresión, como sabes—conmigo—es mucho más fácil que la invención". London se hizo con argumentos de historias cortas y novelas del joven Sinclair Lewis y usaba incidentes que aparecían en recortes de periódico como material sobre el que basar sus historias.

Egerton R. Young declaró que La llamada de la selva se tomó de su libro My Dogs in the Northland. La respuesta de London fue reconocer haberla usado como fuente; declaró haberle escrito una carta a Young para agradecérselo.

En julio de 1902, dos piezas de ficción aparecieron en el mismo mes: Moon-Face de Jack London en el San Francisco Argonaut y The Passing of Cock-eye Blacklock de Frank Norris, en Century. Los periódicos hicieron comparaciones paralelas de las historias, las cuales London caracteriza como "bastante diferentes en el tratamiento, [pero] patentemente iguales en fundación y motivación". Jack London explicó que ambos escritores basaron sus historias en el mismo hecho aparecido en la prensa. En consecuencia, se descubrió que un año antes, un tal Charles Forrest McLean había publicado otro relato de ficción basado en el mismo incidente.

En 1906 el periódico New York World publicó columnas "terriblemente paralelas" que mostraban de una parte dieciocho pasajes del relato de London llamado Love of Life y por otra pasajes similares del artículo de no ficción de Augustus Biddle y J. K Macdonald titulado Lost in the Land of the Midnight Sun (en español "Perdido en la tierra del Sol de Medianoche"). De acuerdo a Joan London, la hija de London, el paralelismo "[demostrado] más allá de la pregunta de que Jack había reescrito meramente el relato de Biddle". (Jack London seguramente habría objetado acerca de la palabra "meramente".) En respuesta, London advirtió que el mundo no le acusó de "plagio", solo de "identidad temporal y de situación", para lo cual "se declaró culpable" definitivamente. London reconoció el uso del relato de Biddle, citando otras numerosas fuentes que había usado, y afirmó "Yo, en el curso de hacer girar mi vida del periodismo hacia la literatura, usé material proveniente de varias fuentes las cuales habían sido coleccionadas y narradas por hombres que hicieron tornar los aspectos de la vida en periodismo".

El incidente más serio envolvió al capítulo 7 de El talón de hierro, titulado "La visión del obispo". El capítulo fue casi idéntico al ensayo irónico de Frank Harris, publicado en 1901, titulado "El obispo de Londres y la moralidad pública". Harris se indignó y sugirió que debería recibir la sesentava parte de los beneficios obtenidos por El talón de hierro, el problemático material que constituía aquella fracción de la novela completa. Jack London insistió que él había copiado una reimpresión del artículo el cual apareció en un periódico estadounidense, y lo creyó como las palabras genuínas pronunciadas por el Obispo de Londres. Joan London caracterizó esta defensa como "poco convincente, efectivamente".

En 1910, Jack London compró un rancho de 1.000 acres (4 km²) en Glen Ellen, en el condado de Sonoma, California, por 26.000 dólares. Escribió que "Después de mi mujer, el rancho es la cosa más querida en el mundo para mí". Deseaba desesperadamente que el rancho se convirtiera en una empresa de negocios de éxito. Escribir, siempre una empresa comercial con London, se convertiría ahora más cercana hacia un final: "Escribo un libro por la razón de añadir trescientas o cuatrocientas acres [1 or 2 km²] más a mi magnífico estado". Después de 1910, sus obras literarias fueron en su mayoría composiciones literarias de pobre calidad escritas rápido para hacer dinero, escritas por la necesidad de proporcionar ingresos para el rancho. Joan London escribe "Pocos críticos se molestaban siquiera en evaluar su trabajo seriamente, era obvio que Jack no se iba a esforzar más".

Clarice Stasz escribe que London "había llevado completamente al corazón la visión, expresada en su ficción agraria, de la tierra como la versión más cercana del edén en la Tierra... estudió él mismo manuales de agricultura y tomos científicos. Concibió un sistema de rancho que hoy sería elogiado por su sabiduría ecológica". Estaba orgulloso del primer silo concreto en California, que designó el mismo a partir de una granja de cerdos circular. London esperó adaptar la sabiduría de la agricultura asiática sostenible a los Estados Unidos.

El rancho fue, por muchas medidas, un fallo colosal. Los observadores amables tales como Stasz trataron sus proyectos como potencialmente factibles, y atribuyen su fallo a la mala suerte o a ser pionero para su época. Los observadores menos amables como Kevin Starr sugieren que fue un mal gestor, distraído por otros negocios y perjudicado por su alcoholismo. Starr hace notar que London estuvo ausente en su rancho por año y medio entre 1910 y 1916, y dice "Le gustaba la parafernalia del poder de directivo, pero no prestar atención a los detalles... Los trabajadores de London se rieron de sus esfuerzos de jugar a ser un ranchero y consideraron que era el hobby de un hombre rico".

El rancho es actualmente un punto de referencia histórico nacional en los Estados Unidos.

Este rancho, su posición en el mapa y las frases que dijo aparecerían posteriormente en un relato llamado Burning Daylight.

La muerte de Jack London está llena de controversia. Muchas fuentes antiguas la describen como un suicidio, y algunas todavía lo hacen. Sin embargo, esto parece presentarse como un rumor, o como una especulación apoyada en los incidentes que tienen lugar en sus escrituras ficticias. Su certificado de muerte establecía la causa en una uremia. Murió el 22 de noviembre de 1916. Se sabe que sufría un dolor extremo y que estaba tomando morfina, y es posible que una sobredosis de morfina, accidental o deliberada, pudo contribuir. Clarice Stasz, en una biografía encapsulada, escribe "La subsecuente muerte de London, por un cierto número de razones, se muestra como un mito biográfico desarrollado, en el cual se le clasifica como un alcohólico mujeriego que se suicidó. Una investigación reciente apoyada en documentos de primera mano cuestiona esta caricatura".

El suicidio aparece en las historias de London. En su novela autobiográfica Martin Eden, el protagonista se suicida muriendo ahogado. En su memoria autobiográfica John Barleycorn, declara, como adolescente, haber tropezado en estado de embriaguez, cayendo por la borda a la Bahía de San Francisco, "algún parloteo exorbitante cuando baja la marea me obsesionó de pronto", y fue a la deriva por horas intentando ahogarse a sí mismo, casi consiguiéndolo antes de que se le pasara la borrachera y fuera rescatado por un pescador. Un hecho paralelo ocurre en el desenlace de The Little Lady of the Big House, en el cual la heroína, enfrentada al dolor de una herida mortal e intratable causada por un disparo, experimenta una suicidio asistido por medio de la morfina. Estos hechos en sus historias probablemente contribuyeron al mito bibliográfico.

Los restos mortales de Jack London están enterrados, junto con los de su esposa Charmian, en el Parque Histórico Jack London, ubicado en Glen Ellen, California. La tumba simple está marcada con un pedrusco mohoso.


"Because time no wait."

1 comentarios:

tio... te lo has currado como siempre^^ adoro a este hombre... *O*

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